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La Coctelera

Danzares

de los danzares en y fuera de la tarima

2 Noviembre 2007

La muerte del blog o la llegada de ComUnArte

Disculpen la negligencia posteando pero es que he estado confabulando. Danzares es apenas un bebá rechoncho que recién comenzó a gatear, y quizás precisamente por ese crecimiento virtual, este blog, tal cual está preestablecido tiene que morir. He decidido comenzar un nuevo blog, en conjunto con una compañera, sobre arte en general, o más bien, en específico: sobre esas instancias de arte y/o expresión cultural que no están desparramadas por todos lados ahogándonos a bochinche limpio si está o no embarazada la artista,si ya se resolvió el pleito de su video porno, etcetera etcetera, sino de las otras cosas, de los artecitos, las presentacioncitas y de vez en cuando las grandes también, por ver, por conocer, por no ser una elitista de ningún lado. Por su puesto, la danzaen todas sus modalidades será tema esencial, siendo uno de mis mayores intereses, pero la idea es ampliar el campo por aquello de poder integrar diferentes ¨géneros¨artisticos tal cual ya se está dando en la escena contemporánea.

www.comunarte.wordpress.com

dense la vuelta y lo que quierancomentar, recomendar o whateveriar bienvenido sea. :)

Gracias por el apoyo y nos vemos por ComUnArte.

Diana

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11 Octubre 2007

Incursión antropológica del El Nuevo Dia

Es el periodico más grande del País y han decidido que cubrir noticias, entiéndase acontecimientos de actualidad, ya no es suficiente. Ahora "el gran periódico" abarcará un gran periodo (disculpen no lo pudeevitar, gajes del oficio),incursionando en la antropología a lo National Geagraphic. ¿Y su primer gran estreno? Un estraño fenómeno que por supuesto, siendo estraño y "la sensación del momento", ha atrapado a los jóvenes primeroy no otro grupo social: el baile "pompeao".
Si nunca habían oido de esto en su vida no se asusten, sus años de high school no están tan lejos como piensan... tampoco es un nuevo tipo de "perreo"... no estaba en primera plana. Lo que El Nuevo Día califica como el baile "pompeao" no es nada más que lo que Japón descubrió hace más de una década, junto con otros grandes inventos como Pokemon, y que yo aca en Puerto Rico, donde lo japonés nos llega con un considerable jetlag tecnológico de par de años, vengo conociendo desde los 16: el juego Dance Dance Revolution.

Y ya saliendo del chiste me parece realmente curioso que El Nuevo Día decidiera cubrir el asunto y dedicarle una página entera como asunto principal de su sección "El Nuevo Día Educador"... supongo que la parte educativa está en que una muchacha de 17 años "explicó animada" que "este es nuestro ejercicio. me he mantenido gracias a esto y una faja". O sea, esperen ver un librito sobre la dieta "pompea" en su vecino Walgreens como es dos meses. Y mientras tanto pueden entretenerse viendo el artículo que cuenta con frases tan geniales como " (el D.D.R.) te pompea...Y si me dan chocolate no salgo de la máquina"... ja! mejor aún es la dieta"Pompea" del "all you can eat".

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2 Octubre 2007

"¿Quién baila mejor?" o la era de los medios canívales

"¿Quién baila mejor?" es la pregunta realmente importante en las relaciones dominicano-puertorriqueñas, o al menos eso le parece a los canales Telesistema y Televicentro de República Dominicana y Puerto Rico respectivamente.

Con esta exquisita premisa el mundo caribeño se tira detrás de la cola de Fox y otras cadenas del norte imitando los reality shows de baile. Esto no es nada sorprendente, después de todo, si imitar American Idol y Operación Triunfo sirve, porqué no el imitar a "So you think you can dance?" que ya va por la tercera temporada.

Lo peculiar es que la premisa del show esté montada sobre riñas nacionalistas, porque son 10 bailarines dominicanos contra diez bailarines puertorriqueños y el show se llama "¿quién baila mejor?" no "bailando por la gloria" o alguno de esos títulos genialmente cursis que se tiran las grandes cadenas. Entonces la pregunta en verdad es ¿quién baila mejor?, ¿el puetorriqueño o el dominicano?, ¿yo o el otro? obvio que todos sabemos cual es la respuesta predirigida.

Entonces, resulta irónico a la mil que lo que se reporta es la "primera producción de televisión conjunta entre las dos islas" sea una para resaltar la rivalidad a partir de nacionalismos, algo que, perdonenme, pero muy poco tiene que ver con la calidad técnica de un bailarín (he visto japonesas bailando una salsa bestial y puertorriqueños que no tienen ritmo ni chistando) o su capacidad como "performer".

Al menos, es un alivio saber que en medio del público todavía hay ojo crítico como demuestra este comentario a un reportaje en el Diario Libre en que una chica se cuestiona ¿COMO VA HACER QUE EN PLENA PRESENTACION DEL PROGRAMA LOS DOMINICANOS LE DIERAN LA ESPALDA A LOS BORICUAS?

El que sean los dominicanos a los boricuas o los boricuas a los dominicanos no importa, lo que choca es que ahora los medios no sólo sean insencibles e inconscientes con respecto a los estereotipos y desigualdades sociales (los immigrantes dominicanos en PR no la tienen del todo fácil) sino que encima lo usen abiertamente como mecanismo de lucro, que viniendo de humanos (porque solos no se hacen los programas de TV) se alimenten de lo que nos queda de humanidad: damas y caballeros, bienvenidos al show, bienvenidos a la era de los medios canívales.

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24 Septiembre 2007

Marceau y la rubia epifanía

Shock Total. O para ponerlo en buen castellano: atónita y requeteperpleja quedé cuando vi que Marcel Marceau había muerto. Por alguna razón lo veía como una de esas personas que nunca se iba a morir. Perdónenme la referencia clichosa pero al ser de esas "leyendas" de la que se dice "que su arte vivirá por siempre" como que me lo tomé literalmente y aquí estoy sorprendida hasta el tuétano de que el viejito que andaba por el mundo interpretando a Bip ya no sea más. Es que gente así no estiran la pata sin más ni más… pero sí, se murió, y de repente, me siento particularmente culpable de no haber hecho un mayor esfuerzo por ir a verlo cuando vino a Puerto Rico.

Y no sólo eso, es que el plano cultural se ha sacudido mucho en las últimas semanas: no hace mucho se murió Pavarotti, y Britney Spears se aseguró de que nunca más volvería a pisar un escenario a no ser por un show de esos de VH1 en que estrellas de tercera del pasado buscan a su pareja. Uff, ya me la imagino remeniándose con Vanilla Ice en busca de glorias perdidas.

Pseudos glorias más bien, porque contrario a Marceau, no creo que nadie nunca esperara trascendentalidad de la Spears: que revolucionara la escena artística o redefiniera el lenguaje corporal y su capacidad expresiva. Pero antes de que se me ofendan por hereje cultural al estar mezclando a estos dos en un mismo blog (y pa colmo con Pavorotti de cameo appereance!!), que conste que ni tan lejos están porque ese ícono de Spears y de MTV: Michael Jackson, se hizo famoso por un cierto caminar, un cierto deslizar de pies que apuesto todos hemos tratado en la oscuridad de nuestro cuarto: el moonwalk, que viene nada más y nada menos que de Marceau y su caminata en contra del viento.

Curioso como Marceau luchaba contra el viento, contra una fuerza invencible pero aquí en la tierra; mientras que Jackson, Spears y en MTV se fueron a la luna en búsqueda de trofeos plateados y crateres coloreados de popcorn y aún así se les escapa, se les escapa todo: la generación que tratan de rescatar desesperadamente a través de presentaciones cada vez más ridículas y el mismo sentido de pararse en un escenario y hacer algo digno de ver, algo humano. Es más, me voy a tirar la maroma de retar todas esas teorías sobre el desastre de Britney: no fue que escuchó a Sarah Silverman hablando mal de sus hijos, o que se le rompió una bota, o que se le iba a caer la peluca; allí en tarima Britney tuvo un presagio, es más, una epifanía, lo sé: se acordó de Michael y ese breve momento en que distinciones como "cultura alta" y "cultura popular" no existía, en que Marceau se paraba con Michael en un escenario y no eran mero M & M sino dos íconos culturales que revolucionaron el canon sobre lo que se puede expresar con el cuerpo, y se estremeció ante lo que veía, ante la responsabilidad de saber que sus estimados hijitos, no sólo no tendrán padre ni madre de verdad, sino que tampoco sabrían distinguir algo decente moviéndose sobre una tarima.

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6 Septiembre 2007

Bailar hasta el cielo

Dicen que del cielo bajaron en busca de un lugar para danzar. Montañas, praderas y hasta desiertos encontraron en la bastedad de aquel subcontinente que hoy llamamos India; mas sólo allí, en ese pequeño valle al noreste, Krishna y los otros dioses dieron con la tarima perfecta: Manipur. Esta ciudad que hoy vive bajo el asedio de los conflictos entre India y Pakistán con respecto a quién realmente pertenece toda esta zona, es el lugar de origen de una de los seis estilos de baile clásico de la India. Junto con Bharata-natyam, Kathak, Kathakali, Kuchipudi, y Orissi, Manipuri refleja una de las múltiples formas artística con las que milenariamente se ha expresado India. Y fue precisamente esta importante escuela de baile la que tuvo exposición el pasado martes 28 de agosto en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico.

A prácticamente un año de su accidentada reapertura, el teatro mejor equipado del Caribe traía a su tarima un arte sumamente lejano. Lejos por su hogar de origen, más allá de los conflictos bélicos del Medio Oriente que pueblan nuestros medios; pero lejos también porque refleja una concepción del baile radicalmente diferente a la acostumbrada en el mundo occidental. Aquí se baila para celebrar a los dioses, para rendirles pleitesía, incluso, para recontar sus aventuras y travesías, entre ellas el propio origen de Manipur: en esencia es un baile religioso y altamente ritualizado. Por ello, si bien resulta impresionante ver un bailarín realizando piruetas y brincos a la vez que toca un tambor en el baile Pung Cholam, como público no instruido en estas artes es casi inevitable sentir que hay algo del significado que se nos queda en el camino. Al salir de la presentación era evidente en los comentarios de los espectadores que en ocasiones no pudieron evitar distraerse ante una incomprensión de tal gesto altamente codificado dentro de la mitología hindú. Sin embargo, también había un espíritu general de complacencia ante la oportunidad de poder experimentar una tradición tan distinta y milenaria, y por sólo diez dólares, o incluso, gratis, si se era estudiante.

En un momento en que todo parece subir y en que el Centro de Bellas Artes reestructura su funcionamiento al punto que producciones de baile que llevan cinco años siendo gestadas como “P(l)enas” tienen que ser canceladas por no poder dar los adelantos (si lo boricua es comprar taquillas a última hora, ¿con qué se supone que pague el artista promedio?), cabe preguntarse qué espacios factibles se tiene para el arte. Para el arte no sólo en su faceta de espectáculo masivo lleno de brillo y efectos especiales, sino arte de todo tipo que ofrezca oportunidad de exponer al público a nuevas cosas y abrir su mente a partir del dialogo artístico. En este sentido resulta altamente satisfactorio que la UPR, luego de tantos años de inacción, recupere el teatro de la universidad del Estado como espacio público. Como platea donde contribuya al desarrollo intelectual y humano tanto de la comunidad universitaria como del pueblo en general, pueblo a quien en gran forma se debe a medida que la sustenta a través de los impuestos e incentivos estatales que contribuyen a su presupuesto. Quizás como puertorriqueños no pudimos entender cada detalle del cortejo entre Krishna y Radja en el baile Raas Leela al igual que un público indio, pero sí entendimos que no todo en el baile es un contoneo glorificado de cuerpos, o que si bien a algunos cristianos les parece pecaminoso bailar (en el lugar de adoración o donde sea), sí es posible ver el uso del cuerpo como una señal de respeto, como algo que exalte y que eleve más allá del mismo cuerpo.

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25 Agosto 2007

Un poquito personal...

Hace poco recomencé clases en la universidad en lo que será mi último año de estudios antes de graduarme y tener que entrar “al mundo real”, al momento en que no pueda atrasar más el decidir que soy primero: bailarina o periodista/académica. Pero gracias a dios no llegué allí con esos rollos, sino más bien con la culequería de volver a ver toda esa gente que conforman mi mundo universitario, así que como todo un social butterfly me fui deslizando entre los pasillos saludando a fulanita por acá, preguntándole a perenzejita que tal le fue su viaje por Europa y por supuesto, pegándole un grito al pana que cruzaba por el otro lado de la calle.

Y en ese devenir me encontré con Gabriela. Gabriela quién diatres se estarán preguntando, y con justa razón pues todavía no tiene mucha fama, pero denle un break que por ahí va. El punto es que esta mujer trabajó conmigo en unas presentaciones el semestre pasado y de ser una extraña total en cuestión de dos meses se volvió uno de los seres a quien más cariño le tengo. Aunque tiendo a ser medio reservada cuando primero conozco a alguien, no me quedó más remedio que interactuar con Gabriela porque no sólo salíamos en la obra de danza teatro juntas sino que hacíamos una improvisación juntas. Y fue principalmente a partir de ese relacionarse en movimiento que la conocí: de aprender a reaccionar ante lo que ella me proponía con su cuerpo y a su vez proponerle yo algo más, cada vez llevamos la creación a un punto más loco, más exigente, hasta quedar completamente sincronizadas en intención. Es una experiencia casi surreal llegar a ese punto de conexión con alguien en el que puedes decir sin hipérboles: “mano, me leíste la mente”. Porque te montas a escena como dos, y allí arriba, frente a todos te fundes para ser otra cosa, un dos que es uno, y que encima habla, dice algo, en nuestro caso, principalmente incoherencias que hacían reír.

Por lo que me alegró en cantidad verla de nuevo y saber que ya mismo volveríamos a los ensayos para volver a presentar el trabajo, pero chaz! Resulta que Gabriela se rompió un menisco y se tiene que operar la rodilla, en este momento ni se sabe cuando pueda volver a bailar… la noticia me dejó devastada. Primero, que es una pesadilla total para un bailarín, estar inmovilizado por tanto tiempo, y para colmo en la rodilla que es de los lugares mas sensibles a recaídas por su uso constante. Segundo, porque puede parecer una loquera, pero fue como si me hubieran cortado algo, no puedo concebir la idea de tener que hacer esas escenas improvisadas con otra persona, porque la improvisación es algo espontáneo, pero no realmente algo que surja en el momento o que se dé de la nada, se necesita un punto de partida una conexión con el tema o motivo de la improvisación y si es en conjunto, pues encima, esa concepción tiene que coincidir con la del otro. Sé que puedo ajustarme a improvisar la misma pieza con otra persona, pero nunca va a ser igual y en cierta forma no puedo evitar sentirlo como una despedida violenta, como un rompimiento amoroso de esos en que sí sabes que otros vendrán, pero nunca va a ser igual.

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15 Agosto 2007

De studios y la Gran Manzana

Broadway Dance Center... o la importancia de un buen televisor plasma

Hace algunos días regresé a Puerto Rico luego de pasar poco más de tres semana tomando clases de baile en Nueva York como estrategia para fortalecer mi entrenamiento y en cierta medida, tantear la susodicha ‘escena’ newyorkina que tanto de atractiva y mítica tiene. A partir de esas experiencias, con tropezones incluidos, escribiré una serie de guías o reseñas (aunque ambas palabras suenan demasiado formales) sobre lo que allí experimenté.

Pero primero déjenme aclarar la terminología, porque lo de estudio no es cuestión de comemierdería (wepa! Hoy estoy de rimas!). Si bien no me he encontrado un diccionario de baile, una escuela de baile, por oposición a un Studio, tiende a tener de uno a dos salones, y realmente no está equipado para que sus estudiantes pasen allí largas horas o una gran parte de su tiempo. O sea, es más bien para tomar una o dos clases a la semana y ya. De vez en cuando se hace un recital, o un social si estamos hablando de alumnos adultos, y eso es básicamente todo. Tampoco hay una compañía o grupo profesional del local. Un estudio por otro lado se ve a si mismo como un lugar de entrenamiento, por lo que la mayoría de la gente tiene un entrenamiento previo antes de llegar y está particularmente comprometida con el baile (entiéndase bailan cuatro días o más a la semana). A su vez, el studio se diferencia de compañías, escuelas especializadas y/o universidades, porque no se requiere una audición para tomar clases (a menos que se solicite a un programa particular del Studio) y bueno, no existe un contrato o compromiso previo de mantenerse allí por un tiempo predeterminado.

Broadway Dance Center (aka BDC) – problablemente el studio más famoso a nivel internacional y en definitiva el studio par excellence, BDC es simplemente otra cosa…bueno, ¿en cuántos sitios donde den clases de baile han visto seis televisores plasmas? Sí, seis, porque siempre es mejor tener un televisorcito más que la cantidad de salones, tu sa’e. Así los que lleguen nuevos pueden ver las clases sin arremolinarse en los alrededores de ésta, distrayendo; y así nos aseguramos de engancharlos y que de una vez, no se vallan a meter en jazz avanzado simplemente porque en su pueblito lo eran, aquí, probablemente serán también avanzado… principiante avanzado. Entonces lo que quiero decir es que en este lugar se entrena mucha gente que trabaja en la escena comercial del baile en NYC (Broadway, Off-Broadway, anuncios, videos musicales, etc.) por lo que evidentemente existen muchas clases que funcionan más como entrenamiento y repaso que como clase clase.Por último es recomendable llegar temprano (o sea, antes que justo a tiempo gente, porque puntuales en definitiva son) puesto a que las clases a veces se llenan y una vez llegan al cupo límite no puedes entrar. Lo que puede resultar medio irritante si vienes corriendo desde la parada de la guagua o el metro siete calles más abajo, pero tiene su beneficio porque garantiza un espacio mínimo para trabajar y no estar dándole codazos a los demás, o peor aún, recibiéndolos.

Facilidades: duchas, lockers, cuartos para cambiarse, fuentes de agua, máquinas de gatorade y refrescos, tienda de accesorios y "vídeos educativos"

Estilos: hip hop, jazz, ballet, tap, teatro musical y varios más, pero estos últimos con una considerable menor cantidad de clases.

Niveles: en su mayoría "principiante avanzado" y "avanzado", también hay"intermedio avanzado" y "principiantes", pero los cursos "básicos" son casi inexistentes.

A continuación una coreografía de la clase de Luam (hip hop) quien es de las más solicitadas...

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11 Agosto 2007

La vie en rose, la entrega...

Hace unos días fui a ver una película: La vie en rose. No, nadie baila en ella. Bueno, sí bailan… cuando están borrachos sumidos en un intento por ahogar sus penas, cuando tienen que seducir a alguien por dinero para sobrevivir o incluso cuando se invitan a bailar en un momento de feliz atracción, o sea, que el baile es lo mundano. Aquí la musa estrella, por supuesto es el canto, puesto que se trata de una biografía de Edith Piaf, famosísima cantante francesa de mediados del siglo veinte. Por lo que el baile nunca está en la tarima, nunca se ensaya, nunca nada, sólo se da… como la vida misma, pasa y ya. Pero en eso radica lo curioso de la película, la vida de Piaf es una en la que cosas increíbles, y en muchos casos terribles, simplemente se dan, pasan, sin que la protagonista pueda ejercer mucho control sobre ellas; mas sin ellas, sin estos eventos backstage, sería muy diferente lo que surge onstage.

Según lo expone la película Piaf lleva la marca de la genialidad no sólo porque tenga una buena voz, unos pulmones que envidiar y todas aquellas características técnicas que se estimen necesarias de un buen cantante, una persona que posea estas cosas es eso: un buen cantante; sino porque supo llevar su vida misma a su arte. Porque el arte se tiende a dar en contextos sumamente específicos y predeterminados (escenarios, museos, etc.), pero la genialidad artística es más una transición, un viaje cíclico entre lo público y privado, que un despliegue de destrezas inusuales (después de todo para eso están los freak shows). Por eso es que a pesar de que su arte se da onstage a final de cuentas, para que sea real, para que llegue, tiene que venir del offstage, de la vida misma que tanto nos cosquillea por las derecha mientras nos punza por la izquierda; y si algo separa a esos grandes artistas (cantantes, bailarines, pintores…) es su capacidad de traducir la vida como experiencia indescriptible y esencia a un lenguaje tan preciso y sensible en su estética que nos escalofría saber que hemos amado tan fuerte como en la canción de “la vie en rose” y aun así nos quedan energías para otra entrega.

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Pelinegra. 21 años. 5'4" de estatura. Bailarina. No está mal, ah? Pero no, no ando buscando novios, aunque los parejos para bailar salsa siempre son bienvenidos. Estudio periodismo e información, con una segunda concentracion en linguística. Bailo profesionalmente en "Ecos de Espana" de Milagros Vicente (flamenco, pasodobles, etc.) y Grupo de Teatro y Danza del Teatro Yerba Bruja, ambos localizados en San Juan Puerto Rico. Tengo un entrenamiento principalmente clásico a partir del ballet y los bailes clásicos de Espana (pasodobles, escuela bolera, etc.), pero que en los ultimos años se ha expandido para incluir danza moderna (un poco de Graham, un poco de Limón, un poco de especies tropicales espontáneas), jazz, hip hop, salsa y bomba. Cuando no estoy estudiando o ensayando, doy clases de salsa y sevillanas/flamenco.

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